Los
populares denuncian que el cuatripartito siga gastando el dinero
público en grandes obras innecesarias

Las obras en la planta baja del Ayuntamiento siguen sin concluir, dilapidando un dinero público que los populares en el gobierno previeron para la restauración de la Cámara Agraria de Oliva.
El equipo de gobierno de Oliva vuelve a
dar señales de su descontrol interno, y esta vez atañe al
presupuesto municipal y a las partidas al que se destina. El BLOC de
David González, tras su golpe de efecto con la moción de censura al
ejecutivo de Chelo Escrivá, decidía por capricho propio y sin
ningún tipo de justificación técnica comenzar con las obras de la
planta baja del edificio consistorial, que anteriormente ocupaba el
retén de la policía y que todavía sigue en obras.
El alargamiento de estas obras sólo
significa el grave error cometido por el cuatripartito, gastando un
dinero muy valioso en una obra sin sentido y para nada urgente para
los vecinos de Oliva.
Esta decisión deliberada por parte del
Ayuntamiento tiene su origen en el programa singular aprobado por la
Diputación de Valencia, tras la petición del gobierno de Chelo
Escrivá de una subvención, valorada en 200.000 euros, cuyo objetivo
era la restauración de la Cámara Agraria de Oliva, una
reivindicación histórica de los agricultores de Oliva.
El gobierno popular ponía en marcha la
responsabilidad de acondicionar el edificio de la Cámara Agraria de
Oliva, en reversión de uso por parte de la Consellería, como
respuesta a las demandas del colectivo agrícola olivense, cuyo peso
en la economía local es fundamental.
El gobierno local cambiaba el concepto de
este programa singular para obtener la subvención y destinarla al
capricho de una reforma innecesaria y que actualmente ha generado
gastos innecesarios y la improductividad en el trabajo de los
policías de segunda actividad que, en lugar de poder cumplir con sus
obligaciones administrativas, se han visto obligados a gastar una
parte importante de su jornada laboral a vigilar el edificio en
obras.
Para los populares está maniobra
significa una dilapidación de los caudales públicos, puesto que
siguen sin resolverse las importantes incidencias en las
instalaciones de la Cámara Agraria, además de desaprovechar
conscientemente el trabajo que realizan los policías de segunda en
sus labores administrativas.
Esta gestión plantea importantes
cuestiones para los vecinos de Oliva, que no entienden cuál es el
esquema de gobierno de un cuatripartito que muestra claros síntomas
de desconocimiento en la gestión del presupuesto. La falta de
control y el desinterés en la racionalización eficaz de los
caudales públicos se han convertido en los factores comunes del
gobierno local, pues ya son numerosos los casos de despilfarro
deliberado originados por una desastrosa gestión económica, como es
el caso de la expropiación de la casa Martí de Velles, y cuyo coste
es asumido por los ciudadanos.
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