Los populares de Oliva denuncian el continuismo y la desorganización del cuatripartito en el pasado ejercicio
El ejercicio político de 2014 ha sacado a la luz los problemas crónicos y los escándalos políticos a través de las denuncias populares en el pleno
El año 2014 ha sido de nuevo una oportunidad perdida para Oliva, estancada todavía en problemas a los que el gobierno cuatripartito no ha encontrado ninguna solución concreta.
Los presupuestos actuales, con la multitud de modificaciones que han sufrido, son la prueba de que el cuatripartito trabaja de espaldas a los vecinos, sin saber las necesidades reales de Oliva. Es evidente que el actual ejecutivo ignora las necesidades reales de los ciudadanos y dilapida los recursos públicos en gastos innecesarios y escandalosos.
De la misma forma, el equipo de gobierno sigue sin conocer la realidad de su localidad, puesto que la inversión en infraestructuras y servicios sociales de calidad es limitada y no atiende a las necesidades actuales, además de que se evita plantear ideas y proyectos que mejoren la calidad de vida de los vecinos.
El año 2014 ha sacado a la luz el estilo de gobierno arbitrario y desorganizado con el que el cutripartito lidera Oliva: grandes gastos para obras innecesarias en el Ayuntamiento, incompetencia para encontrar soluciones a los problemas de la unidad de actuación en Canyaes 7 i 8, en los que el PP tuvo que encontrar la solución, o la ineficiencia de los servicios de limpieza municipales son sólo algunos ejemplos.
Los populares llevábamos al pleno la denuncia del colectivo de jubilados por la inoperancia del Centro municipal de Jubilados y Pensionistas, que se ha mantenido cerrado de forma arbitraria durante mucho tiempo por razones partidistas, desaprovechando un valioso inmueble para nuestros mayores y causando un grave perjuicio a aquellos que pagan fielmente la tasa por realizar las actividades programadas.
Asimismo, durante 2014, el Ayuntamiento ha acumulado una cifra récord de sentencias judiciales en contra, derivados de una desastrosa gestión que ahora deben pagar literalmente los ciudadanos a través del ya famoso “catastrazo”.
Por su parte, el PP denunciaba en sesión plenaria que el Cine-Teatro Olimpia ha funcionado en la irregularidad con el consentimiento del Ayuntamiento, mientras la empresa concesionaria se saltaba el contrato público sin que el Ayuntamiento mantuviera un estricto control sobre el cumplimiento de las cláusulas estipuladas.
Con el año nuevo, el continuismo sigue instalado en el gobierno y vuelven a saltar los escándalos. Actualmente sobrevuelan las dudas acerca de la adjudicación de los nuevas plazas para el taller de empleo Centelles, por posibles irregularidades en los procesos de selección de los elegidos y que ha obligado al cuatripartito a someterse a control en comisión extraordinaria.
La falta de diálogo, las batallas internas y los proyectos personalísimos se han convertido en la tónica de un gobierno a cuatro partes que no funcionó desde el principio, puesto que nacía de la ambición por gobernar de espaldas a la voluntad del pueblo, al organizar y llevar a cabo la moción de censura contra el ejecutivo de Chelo Escrivá.
Para los populares, la situación de Oliva es un auténtico vacío de poder que está llevando a la localidad a quedar en un estancamiento crónico. Los vecinos siguen reclamando que se les escuche y que se atienda a la realidad de la localidad, ante un cuatripartito que ha acabado por atender exclusivamente a deseos personales con el único objetivo de mantenerse en el poder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario